COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por el coronavirus SARS-CoV-2, actualmente considerada una pandemia mundial desde que el pasado mes de diciembre se descubriese tras estallar un brote en la ciudad China de Wuhan

Minimizar la carga viral ambiental y en superficies, es uno de los puntos clave para evitar su transmisión

El coronavirus se transmite mediante las secreciones salivares que produce una persona infectada al toser, estornudar, incluso al respirar o al hablar. Estas secreciones pueden infectar a otra persona si entran en contacto con su nariz, ojos o boca. La vida media de COVID-19 es:

Aerosoles
(Hasta 3 horas)

Cartón
(Hasta 24 horas)

Pástico y acero inox
(2 ó 3 días)

Sintomatología

Aunque la mayoría de las personas infectadas por COVID-19 no suelen presentar síntomas, si estos aparecen, los más habituales son:

Fiebre

Tos

Dificultad respiratoria

Anosmia y ageusia (pérdida de olfato y sabor)

Recomendaciones

Las personas mayores o con enfermedades previas son las población más vulnerable.

Al ser un virus nuevo, todavía no existe una vacuna efectiva. Las medidas preventivas son la principal arma que disponemos para combatir la enfermedad.

La incubación del virus dura entre 1 y 14 días como máximo. Los expertos sitúan la media en 5 días.

Ante la aparición de síntomas o sospecha de enfermedad, hay que seguir siempre las indicaciones del personal sanitario. Es importante no automedicarse.

Los coronavirus son especialmente sensibles a los desinfectantes de uso habitual en el medio sanitario tales como ácidos, alcoholes, aldehídos o agentes oxidantes.